miércoles, agosto 08, 2007

Caminando por el lado salvaje de la vida


No creo en la casualidad. Las experiencias que tenemos en esta vida, y en concreto las personas que se cruzan en nuestro camino, para mi no son fruto de la casualidad. Obedecen a un plan divino que no intento entender, consciente de mi limitada capacidad de entendimiento en ese sentido.

Recientemente un amigo religioso me prevenía sobre los peligros que me acechan en este momento: el Mal no tienta a quiénes ya están en él, sino a los que se niegan a hacerlo. Por eso mismo, cuanto más cerca estás de Dios, mayores son las tentaciones que ponen en tu camino para que te alejes de él. Otra amiga me dijo también que me estaban apartando del camino espiritual que siempre he procurado seguir, y me recordó que el Mal te suele dar lo que quieres.

A lo largo de mi vida he caminado por todo tipo de senderos, conocido todo tipo de personas, y vivido muchas experiencias extremas.

Ahora estoy de nuevo caminando por el lado salvaje de la vida. Estoy rodeado por personajes que son censurados por la sociedad, pero que paradójicamente me han ayudado a un crecimiento interior, y a ser más comprensivo con situaciones y personas a las que antes despreciaba.

¿Y qué dicen las cartas sobre todo esto? No las he consultado. Cuando lo haga lo reflejaré en este blog.

3 comentarios:

GUIDO dijo...

Me alegro de poder volver a leerte!!

Laura M dijo...

No podemos juzgar las experiencias por las que transitamos desde el bien o mal, sino desde lo necesario.
Saludos
LM

ITZEL dijo...

jo la verdad es que yo vivo las cosas un poco como tu,date una vuelta por mi blog seguro tambien te sientes identificada.Besos